domingo, 14 de septiembre de 2014

QUIERAS O NO... YO SOY TU DESTINO..


TODO LO QUE QUIERO ME DUELE...


NO QUIERO SER TU HÉROE....


Y EN REALIDAD NO LO SABEN...


UN GRITO DE ESPERANZA
“Registros de violencia que
Deben de desaparecer”

La maldad siempre tuvo una expresión de continua alegría y euforia durante toda la historia del país; el pueblo la veneraba y esta se veía satisfecha. Sin embargo, una nueva generación nació y con ella nuevos cambios; y es aquí donde entra este paso que está dando la nación, un paso que no solo deber ser dado si no que debe dejar huella para que la próxima Colombia pueda seguir su camino.
En la actualidad del país, se está viviendo uno de los acontecimientos más grandes a nivel social, el proceso de paz del gobierno con las FARC; y aunque para algunos sea propaganda y charlatanería, para otros, que nunca hemos visto una Colombia en paz es una luz en el vacío que llega a nosotros no solo como regalo sino, también como responsabilidad de mantener lo que hay se pacte, con total transparencia.
Y es que el proceso está lejos de consolidarse como realidad si los colombianos no ponemos el empeño para que esta lo sea; porque los puntos pueden ser pactados, las reglas hechas y el proceso finalizado; pero esto no pasara más de ahí se el pueblo colombiano no quiere; quedara como uno más de los fallidos procesos anteriores y el país seguirá sumido en esta espantosa guerra.
Los colombianos debemos de mentalizarnos, ¿queremos que el país siga estando así?, ¿dejaremos que nuestros hijos vivan en un país donde los odios prevalecen?, ¡NO!; estamos ante la oportunidad de cambio, y aunque nos parezca una farsa todo lo que se presente mediante el proceso, hagámoslo nosotros realidad; es como aquel viejo dicho que afirma: “la fantasía solo es fantasía hasta que se convierte en realidad”; ¿cómo pudimos ir a la luna?, si los humanos podemos lograr cosas como esas, ¿por qué el pesimismo contra algo que nos beneficiara a futuro?, de pronto no logremos ver el resultado de nuestro esfuerzo, pero al menos sabremos que las generaciones siguientes nos darán las gracias por nuestro trabajo duro; así como nosotros le agradecemos a toda la generación que logro la independencia de nuestro país.
No dejemos que la esperanza decaiga en los días difíciles, tengamos presente que después de la tormenta viene la calma; y sigamos visionando una nación en paz, pujante y serena que de segura lograra ganarse el respeto de quienes la humillan; será GRANDE y nadie la podrá detener.
La recompensa viene después del sacrificio, y ya es hora de comenzar; vamos con todo y   ¡a ganar!

Elena Marcela Quevedo Mejía